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jueves, 15 de febrero de 2018

LLegó a1º de Infantil y Marco encontró a su HADA MADRINA: Rosalía


Querida Hada Madrina (Rosalía)

soy tu alumno Marco. Bueno, ya sabes que aún no sé escribir, ni leer, ni siquiera hablar bien, y como bien sabes me cuesta todavía entenderlo todo...Pero me he metido en el túnel del tiempo y te la escribo de mayor para que la leas ahora, bueno sí, es un poco lío, pero la Metafísica tiene esos prodigios....


Llegué en un avión a la Sevilla calurosa casi directamente de las montañas verdes y frescas y los abetos nevados, de una guardería de madera donde yo aprendí a decir palabras en alemán como NEIN, HUND, KATZE, WASSER, PFERD, y poquito más, jugaba en la nieve, iba a la residencia de ancianos y todos admiraban mis ricitos y mis ojos grandes y oscuros. Tuve amiguitos, pero lo preocupante es que no hacía frases y lloraba a menudo de la frustración.






Todos los mayores dijeron que lo mejor sería no iniciar mi etapa infantil y comenzarla en una guardería, pero mi mamá tuvo una intuición y les dijo a todos que no, que probáramos en tu colegio...Yo creo que soñó que iba a conocerte...Pero quien soñó conmigo fuiste tú, que llamaste a mi madre para decirle "¡Hoy he soñado con Marco! sin haberme conocido aún. ¡CLARO que era posible! porque eres mi HADA MADRINA, la maestra más maravillosa que existía para un niño como yo, y encima sabía alemán y podía entenderme!!


La primera vez que me diste la mano para entrar a clase en realidad me llevaste por el tunel de la esperanza. Y en tu sabiduría de maestra, cuando muchas mamás tienen que hacer escritos, pedir ayuda, solicitar a la maestra, fuiste tú de motu propio la que orientaste a mi madre, ella no conocía muy bien lo de los pictogramas, y fuiste tú la que lo preparaste todo, incluida la agenda para ayudarme a hablar que con tanta dedicación y cariño tú me confeccionaste, le enseñaste la APP del programa de JOSE APRENDE... 


Mi madre te escribía:



Querida Rosalía, 

muchísimas gracias !!!!!! a Marco le encanta Jose aprende, repite ya muchas palabras de los cuentos que son muy bonitos, el de la comida, cruzar la calle con mamá. Ayer empezó a decir su primera frase "adme galleta" (dame galleta) por la tarde. Estoy contentísima y feliz, veo avances por días, y le encanta que trabajemos con la AGENDA que le preparas cada día, se ríe mucho, señala y repite lo que le pones.

A Marco ya le han hecho el test de Batelle, se lo han hecho a conciencia durante casi todo el mes de septiembre y octubre 3 horas ea la semana, entre un equipo de dos neuropsicólogas y dos logopedas y haciéndole muchísimos ejercicios. Te lo mando para que lo tengas. 

No tengo palabras de agradecimiento por tu dedicación.
Le estoy haciendo muchas fotos en momentos de la casa para añadirlos a los pictogramas de la casa. 

un fortísimo abrazo 


Entonces comenzó la aventura de tener a una maestra de un colegio público maravilloso que hace magia, mi hada madrina buena, profesional, humana, empática, creativa, resolutiva, cariñosa, generosa, que se dedica tanto a mis compañeros como a mí con una alegría y esfuerzo sobrehumanos, que me has ayudado, que soportas mis rabietas y las comprendes, que ha ido cada día con paciencia haciendo fotos y vídeos de mi evolución....Una MAESTRA con MAYÚSCULAS, que ha conseguido que mis compañeritos me quieran y aprendan a aceptarme.


Querida Rosalía, 


a mi marido y a mí nos encanta lo que has hecho y lo creativa que eres con Marco, se lo he mandado a mi madre porque le encanta tus métodos. Aprendo mucho de lo que me cuentas, son trucos buenísimos y es buscarle las vueltas para que identifique los colores (te copio la idea).
Estoy muy contenta porque me he comprado una laminadora del Aldi (quedan pocas y las han puesto a 10 euros) y me dispongo esta semana a imprimir a color y a plastificar fotos que he hecho con el móvil para hacer los pictogramas. 
Este fin de semana ha estado Marco con sus primitos en casa y cogió los pictogramas que hiciste pequeñitos de la familia ¡y se los fue repartiendo a cada uno intentando decir sus nombres, Ofía, Lorena, Quinito, Lela, tito... 
Me emociona mucho ver sus avances.

Un fuerte abrazo y gracias por tu trabajo. GRACIAS


Y llegó la navidad y conseguiste que aprendiera el villancico, un VILLANCICO CON PICTOGRAMAS para la clase para que yo no me perdiera entre tanta palabra. 

Mi querida Rosalía: 

Me emociona todo lo que me cuentas. Mil gracias por ponernos al día de los pequeños avances de Marco porque nos dan mucha fuerza y ganas de seguir. Son hermosos y motivadores. Me ha encantado la foto de Marco dormido, es muy tierna y lo que me cuentas de acariciar al perrito y nombrarlo...
En casa está cantando también el villancico TIN TIN con su hermana. Muy importante, cierto que lo está haciendo, en casa también, no pasa nada si no le sale perfecto justo ese día, pero será maravilloso.
El globo de gas le encanta, una vez tuvo también uno en casa y estuvo todo el día contemplándolo feliz y señalándolo con el dedito meñique.

GRACIAS ROSALÍA POR SER LA MEJOR MAESTRA. 

Te queremos mucho, un fortísimo abrazo

Y ya no lloraba al ir al colegio, y ya corría hacia ti para que me cogieras en la fila del cole, y tú con paciencia infinita, me levantabas y me llevabas a clase sin descuidar a mis compañeritos. Y llegaron las estaciones del año y tú hiciste con tu magia que aprendiera la primavera, el verano, que pudiera tocar los animalitos de la granja escuela, que pudiera bañarme y mojarme con mis amiguitos y pudiera sentirme feliz escolarizado como un niño de 3 años a pesar de mis dificultades, mandándome cuentos y haciendo la magia que haces conmigo cada día. 

Porque cada día, eres mejor, cada día haces magia conmigo, cada día te quiero más mi querida MAESTRA, ROSALÍA. Una maestra tan única y extraordinaria que pone las mismas notas que ponía el maestro Alberto Manzi : "Fa quel che può, quel che non può non fa"  (Hace lo que puede, lo que no puede no lo hace) porque mi éxito es gracias a ti. TE QUIERO. 


ROSALÍA, mi hada madrina, la que me lleva de la mano. 







Marco. 4 años.





miércoles, 26 de julio de 2017

Holanda en los Alpes...Esto no me está pasando a mí....(FASE A)

(FASE A: LA NEGACIÓN)

No, no podía ser Autismo. No conocía bien los síntomas pero como madre algo me decía que no, él me miraba, reaccionaba a todos los estímulos, señalaba lo que quería, jugaba simbólicamente, hacía puzzles de 8 años perfectos, no aleteaba, aunque sí daba vueltas en la habitación, era excesivamente inquieto, cogía rabietas frustrantes y ciertamente no hablaba. ¿Sería eso Autismo?
Con el inmenso respeto que me inspiraba dicha condición neurológica (gracias a personas amigas allegadas cuyos hijos evolucionaban estupendamente) me dispuse a buscar varios pediatras más para que contrastaran el diagnóstico.

El tema era que mi hijo estaba a punto de cumplir 3 años y todas aquellas montañas nevadas se me cayeron encima. Acababa de perder un embarazo y aún no me había recuperado del palo que supuso ello para mí, estaba trabajando en otro idioma, desenvolviéndome en otro país, cogiendo trenes a la capital a diario desde un pueblecito bucólico pero algo aislado, preparándome unas oposiciones para España... Y además no estaba en forma física, los kilos de más cogidos en aquel embarazo al que no ayudaba mi lento metabolismo (hipotiroidismo) influían en mi bajo estado anímico...

MI CULPA

Además, es cierto que no lo había hecho perfecto en mi embarazo, sí, me tomé alguna copa de vino antes de saber que estaba embarazada. Tampoco tuve a Marco muy joven, con 38 años, ¿Sería ése el motivo? ¿había fallado yo como madre? Una vez jugando con él se me cayó al suelo, ¿le pude hacer daño? Las noches se volvieron blancas como la nieve que me rodeaba y yo no hacía mas que darle vueltas a la cabeza, ni siquiera las lágrimas me consolaban.

REFLEXIONES AL FRÍO DE LA NIEVE
En las madrugadas blancas, a veces, bajaba de noche al portal de mi casa y sentía los copos caer sobre mi cara.
Mi hija Sofía tardó en hablar por el bilingüismo (alemán-español) y seguramente era eso lo que le ocurría a Marco. Todos se habían confundido.
Me rebelé, lo llevé a varios especialistas que ciertamente me dijeron que era extraño que aún no hiciera frases pero sí descartaron el Autismo. Di a Marco de baja de la guardería porque pensé que quizás pudiera ser que lo aislaran y no supieran motivarle. Iba a demostrar al mundo que su mamá, doña superwoman en un mes intenso con él, iba a arrancarle todas las palabras del mundo. Compré en Amazon tarjetas de pictogramas (en español lógicamente) y me dispuse a trabajar a diario varias horas con él.
Por supuesto, las oposiciones las dejé un poco de lado, además con el niño en casa era imposible estudiar. Mi hijo es lo primero.

Conseguí avances con mi hijo, la identificación de dibujos con sonidos de los animales y le enseñé el Dame...Dame la vaca, dame el perro, el gato, etc...uno, dos y tres! preparados, listos y ya! lo hacía genial, yo estaba feliz, él también,  pero por supuesto no reproducía el DAME ni los nombres: sólo el sonido de los animales (onomatopeyas). Así que efectivamente el avance era muy lento: por ejemplo, en las órdenes de casa, me repetía lo que decía a la perfección pero me daba cuenta de que no las entendía (ecolalia) sencillamente porque me miraba, reía, pero no hacía lo que le pedía por más gestos que yo le hacía.

Al día siguiente me daba cuenta de que avanzaba muy lentamente.

Sí, dos conclusiones:  primera que algo le pasaba a mi hijo. Segundo que yo no era una Superwoman, yo no era infalible a pesar de que gran parte de las cosas que me proponía hacer en la vida las había logrado. Fue una tremenda cura de humildad. Algo se escapaba de mi control a pesar de poner todas mis energías.  No era Autismo ¿entonces?...Fue cuando en internet empecé a leer lo que era DISFASIA o Trastorno del Lenguaje, pero para nada pensé que sería su caso.
¡Era imposible!, su cerebro estaba perfecto, era un niño listo, despierto, físicamente lo entrené cada día en la nieve, en el parque para que fuera ágil y lo conseguí, le regaló su abuela desde España una bicicleta y me lo llevaba por caminos de bosques donde cogió confianza y velocidad, paseábamos los dos, él en su bicicleta a toda velocidad ante la Kinderkrippe para que vieran que mi hijo era bueno en lo que se propusiera, era extraordinario en música, el mejor resolviendo puzzles.








Doblé su ropita y me di cuenta de que en un año apenas había crecido. Mi inquietud se acrecentaba por días.

A mi hijo no, a mi hijo no le puede estar pasando nada raro.  NO Y NO. Papá y mamá son políglotas, somos de letras, nos encantan los idiomas, nos comunicamos en casa en varias lenguas... A MI HIJO NO.